Pedro M. RodriguesMarquês de Pombal, Lisboa
Marquês de Pombal
El proyecto tuvo tres objetivos: crear una jerarquía en el espacio, reforzar el vínculo visual con el Parque Eduardo VII y mejorar la orientación de quien conduce.
La orientación se resolvió con temperatura de color. Los anillos de la rotonda se iluminan a temperaturas distintas, cada una acorde con la de las avenidas a las que dan acceso: el anillo interior, cálido, lleva a las avenidas cálidas; el exterior, más frío, a las frías. La rotonda acababa de rediseñarse en trazado y en funcionamiento del tráfico, y la confusión inicial de los conductores restaba fluidez. El concepto buscó aportar esa claridad de noche.
Al mismo tiempo, las columnas de alumbrado público se recolocaron para despejar la vista del parque y de las columnas en su remate. El carril bici se marca con puntos de luz que convergen en el centro de esas columnas, en un punto de fuga imaginario.
El elemento que destaca en el conjunto es la estatua del Marquês de Pombal, iluminada por entero y rodeada de proyectores que lavan el pavimento, para afirmar su importancia en el espacio.
- Cliente
- Município de Lisboa
- Ubicación
- Lisboa
- Iluminación
- Diana Delnegro